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martes, 15 de enero de 2013

No, No, No



La envidia

La envidia es un fenómeno psicológico muy común que hace sufrir enormemente a muchas personas, tanto a los propios envidiosos como a sus víctimas. Puede ser explícita y transparente, o formar parte de la psicodinámica de algunos síntomas neuróticos. En cualquier caso, la envidia es un sentimiento de frustración insoportable ante algún bien de otra persona, a la que por ello se desea inconscientemente dañar. ¿Por qué?
El envidioso es un insatisfecho (ya sea por inmadurez, represión, frustración, etc.) que, a menudo, no sabe que lo es. Por ello siente consciente o inconscientemente mucho rencor contra las personas que poseen algo (belleza, dinero, sexo, éxito, poder, libertad, amor, personalidad, experiencia, felicidad, etc.) que él también desea pero no puede o no quiere desarrollar. Así, en vez de aceptar sus carencias o percatarse de sus deseos y facultades y darles curso, el envidioso odia y desearía destruir a toda persona que, como un espejo, le recuerda su privación. La envidia es, en otras palabras, la rabia vengadora del impotente que, en vez de luchar por sus anhelos, prefiere eliminar la competencia. Por eso la envidia es una defensa típica de las personas más débiles, acomplejadas o fracasadas.
Dicho sentimiento forma parte también de ese rasgo humano, el narcisismo, desde el que el sujeto experimenta un ansia infatigable de destacar, ser el centro de atención, ganar, quedar por encima, ser el "más" y el "mejor" en toda circunstancia. Debido a ello, muchas personas se sienten continuamente amenazadas y angustiadas por los éxitos, la vida y la felicidad de los demás, y viven en perpetua competencia contra todo el mundo, atormentadas sin descanso por la envidia. No es ya sólo que los demás tengan cosas que ellas desean: ¡es que las desean precisamente porque los demás las tienen! Es decir, para no sentirse menos o "quedarse atrás". Este sufrimiento condiciona su personalidad, su estilo de vida y su felicidad.
Las formas de expresión de la envidia son muy numerosas: críticas, ofensas, dominación, rechazo, difamación, agresiones, rivalidad, venganzas... A escala individual, la envidia suele formar parte de muchos trastornos psicológicos y de personalidad (p.ej., algunas ansiedades, trastornos obsesivos, depresión, agresividad, falta de autoestima...). En las relaciones personales y de pareja, está involucrada en muchos conflictos y rupturas. En lo social y político, su influencia es inmensa. Por ejemplo, la envidia del poder sexual, emocional y procreador de las mujeres alimenta el machismo. La envidia de la fuerza y libertad del varón refuerza el feminismo. La envidia de los pobres y resentidos estimula sus violentas revoluciones e igualitarismos. La envidia de los poderosos fomenta sus luchas intestinas. La envidia de los narcisistas y codiciosos nutre los concursos millonarios de televisión y sus audiencias. La mutua envidia de las mujeres robustece el colosal negocio de la belleza y la moda, así como la de los hombres excita su frenética competitividad. La envidia sexual es el combustible del morbo y la prensa rosa. Las envidias económicas desenfrenan el motor consumista... Etcétera. 
No hay que confundir la envidia con los celos, que son sentimientos muy distintos. La envidia nace de las carencias del sujeto, que quiere destruir al objeto-espejo. Los celos, en cambio, nacen del miedo a perder el afecto de la persona amada, a la que se quiere conservar. No obstante, ambos sentimientos pueden ir juntos. Por ejemplo, cuando una persona ataca a su pareja infiel y al (o la) amante de ésta diciendo que lo hace por "celos", a menudo una gran parte de su rabia procede también de su envidia inconsciente, ya que el despechado/a deseaba secretamente ser infiel sin atreverse a ellomientras que sus engañadores se le adelantaron. Por eso ahora se siente herido/a y humillado/a en su orgullo.
En suma, cuanto más débil, insatisfecha o narcisista es una persona, tanto más envidiará a la gente que posea lo que a ella le falta. La envidia sólo se cura concienciando y resolviendo las propias carencias y facultades, a través de un proceso de crecimiento emocional. La persona madura no envidia a nadie.
© JOSÉ LUIS CANO GIL
Psicoterapeuta y Escritor 
 
Texto revisado: Feb/2009

© Se admite la reproducción de este artículo, citando al autor y la URL correspondiente.








¿una sonrisita?




Queridos amigos 

Este post no es para vosotros


:)


Gracias por comprenderme, 


jajaja







                                       


Seguramente os gustan los cohes a mi esté me pirrá¡¡¡¡








Si Red Bull te da alas, imaginate lo que te puede dar un bentley





..........  Claro  que 

A falta de pan , 


buenas son tortas




Y a falta de tortas

bueno es el pan




Y a falta de .......

El coche de San Fernando 

Un poquito a pie 

otro poquito andando 






Y ahora queridos amigos, esta menda se va a poner a trabajar. En caso de no entender nada de lo que publiqué no pasa NADA.




Puede ser que sea 

simplemente



Si os pareció corto  jaja, graciosilla mi post de hoy, por favor no dejar de mirar este vídeo, sobre todo si teneis hijos pre-adolescentes.








Y es que soy tan....... que no puedo dejar un día sin publicar
xxdds¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

8 comentarios:

  1. Si, ya sé esta entrada es chorras

    entonces léeme aquí

    --------------->

    http://vertigoyabismo.blogspot.com.es/2013/01/me-gustaria.html

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  2. Lo más inteligente será no envidiar a nadie, ¿no te parece?
    Tienes mucho sentido del humor, me ha entretenido mucho tu entrada.
    Besos

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  3. Muy grande el video, los videos.
    Y quien no quiere un bentley

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  4. Si tuviera niñas¡¡¡¡¡¡

    jaja

    Me lo apuntaba, es bueno, muy bueno.

    El coche se de uno que te lo pediría prestado de ipso facto

    :)

    Si mi intuición no me falla, sé por donde van los tiros

    La chica muy mona, por cierto


    Un abrazo

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  5. jajajajajjajaa Muy bueno el vídeo, y qué decirte de tu post, pues que puedes poner lo que quieras porque tus locuras nos gustan ... dije locuras?? si... pero no es que tú estés loca entiéndame bien ¿eh?

    El coche, hummmm gustarme me gusta pero siempre y cuando no deba encontrar yo el aparcamiento.

    Besos!

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  6. Siempre te dije que tenias muy buen gusto

    Besos preciosa

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    1. Cambié la dirección del blog te dejo la nueva , no me pierdas


      http://gerard-missecretosdealcoba.blogspot.com


      Si tienes dificultadas escríbeme

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  7. Tus entradas siempre hacen sonreir y eso es estupendo.

    La de hoy es excelente.

    Un besito grande.

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